La lucha contra el cambio climático tiene un frente de batalla inesperado: el techo de los edificios. La climatización y ventilación representan una parte sustancial del consumo energético global. Según datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la climatización y ventilación, hoy bordean el 10% del consumo eléctrico global, y casi un 20% del gasto energético al interior de los inmuebles. En la Expo Frío Calor -la exposición internacional más importante de la industria en Sudamérica- la discusión se ha centrado en cómo Chile cumplirá sus metas de carbono neutralidad. La respuesta no está solo en los equipos, sino en quienes los diseñan.
Aprovechando esta plataforma, LG junto a la Universidad de Santiago (Usach) presentaron su Academia HVAC, la primera de su clase en el país, y emplazada estratégicamente en la única universidad que imparte la carrera de Ingeniería en Climatización en territorio nacional. Ahí el enfoque es formar expertos en eficiencia energética. Al utilizar refrigerantes de última generación y sistemas Inverter, es posible reducir drásticamente las emisiones de CO2. Estudios de mercado indican que el sector de la climatización dejará de ser un servicio básico para convertirse en una industria tecnológica clave.
Chile se ha comprometido legalmente a alcanzar la carbono neutralidad hacia el año 2050 a través de la Ley Marco de Cambio Climático (21.455). Esta meta nacional exige un bajo impacto ambiental mediante la electrificación y la eficiencia extrema en el consumo de edificios. Según el Ministerio del Medio Ambiente, la reducción de emisiones en la construcción es vital para mitigar el calentamiento global. Lograr estructuras resilientes depende de integrar tecnologías que no dependan de combustibles fósiles.
La formación de expertos en eficiencia para edificaciones sustentables es hoy una de las competencias técnicas más críticas del mercado. Según un estudio del Ministerio de Energía, el país necesitará al menos 12.000 nuevos trabajadores especializados para la industria energética hacia el año 2035. Esta brecha de talento subraya la urgencia de programas que aborden la complejidad de los nuevos estándares de construcción verde. La profesionalización técnica es el único camino para sostener el crecimiento de la infraestructura nacional.
"Este laboratorio ha sido equipado con la mejor tecnología disponible para funcionar bajo estándares de última generación. Buscamos que la teoría termodinámica converja directamente con la realidad operativa de los sistemas VRF. La integración de tecnología Inverter y la gestión centralizada vía IoT permite que los futuros ingenieros dominen las herramientas que hoy exige la industria global", explicó María José Godoy, Marketing Product Specialist B2B de LG Electronics Chile.
Esta alianza entre el sector público, privado y la academia funciona como un catalizador de innovación donde ambas partes se potencian mutuamente. Mientras la universidad aporta rigor científico, la industria entrega el soporte tecnológico para resolver desafíos climáticos reales. Actualmente, Chile cuenta con cerca de 5.000 especialistas certificados, pero se estima que la demanda se duplicará en la próxima década. Esta simbiosis asegura que el capital humano nacional esté preparado para operar edificios de alta complejidad.
El mercado global de sistemas HVAC se valoró en más de 136 mil millones de dólares en 2023 y crecerá un 6.3% anual hasta 2030. En Chile, la trayectoria es ascendente debido a la renovación de infraestructura y niveles críticos de polución. Según la red IQAir, ciudades como Santiago y Padre Las Casas figuran entre las más contaminadas de Sudamérica por material particulado. Esto sugiere que la climatización y purificación dejarán de ser un servicio básico para ser una industria tecnológica clave.