La confianza de las empresas en sus proveedores de ciberseguridad está disminuyendo de forma significativa. Así lo evidencia un estudio reciente difundido por Sophos, que indica que el 95% de las organizaciones no confía plenamente en la capacidad de sus proveedores para protegerlas frente a ataques informáticos, reflejando una creciente preocupación por la protección de datos y la continuidad operativa de los negocios.
El escenario coincide con un aumento sostenido de los ciberataques a nivel global, lo que ha llevado a muchas compañías a cuestionar la efectividad de las soluciones tecnológicas que actualmente utilizan. Para Leandro Gómez, CEO de LEG Technologies, empresa especializada en outsourcing TI y protección de datos, este fenómeno refleja un cambio profundo en la forma en que las organizaciones están abordando la seguridad digital. “La ciberseguridad dejó de ser solo un servicio tecnológico y se transformó en un componente estratégico. Cuando una empresa pierde su continuidad operativa por un ataque, no solo enfrenta pérdidas económicas, también puede ver comprometida su reputación y su competitividad”, señala Gómez.
Según el ejecutivo, uno de los principales problemas es que muchas compañías dependen de infraestructuras tecnológicas que no les garantizan el control real sobre sus datos, lo que aumenta los riesgos frente a filtraciones, espionaje corporativo o pérdida de información crítica. “Hoy muchas organizaciones están replanteando su relación con los proveedores tecnológicos. Ya no basta con contratar servicios en la nube; las empresas necesitan saber dónde están sus datos, quién puede acceder a ellos y qué nivel de cifrado protege esa información”, explica.
En ese contexto, el especialista afirma que la protección de datos y la continuidad operativa deben abordarse de forma integral, incorporando monitoreo permanente de amenazas, respaldos seguros y planes de respuesta ante incidentes. “La seguridad real no depende de una sola herramienta. Requiere infraestructura robusta, monitoreo constante y estándares de privacidad que aseguren que solo el usuario tenga acceso a su información”, agrega Gómez.
Actualmente, cada vez más organizaciones están incorporando tecnologías de cifrado avanzado y sistemas de monitoreo en tiempo real para prevenir ataques antes de que impacten sus operaciones. De acuerdo con el CEO de LEG Technologies, el desafío para las empresas será recuperar la confianza en sus ecosistemas tecnológicos, apostando por soluciones que prioricen la seguridad de la información y la resiliencia de sus sistemas digitales. “Las empresas que logren proteger sus datos y garantizar continuidad operativa frente a incidentes serán las que tendrán una ventaja competitiva real en un entorno cada vez más digital y expuesto a amenazas”, concluye.