La magia de Liverpool se traslada a la capital chilena. A solo unas semanas de su esperada presentación, la expectación crece entre los miles de seguidores que The Beats ha cultivado en nuestro país. El próximo sábado 21 de marzo, el escenario del Metropolitan Santiago se transformará en el epicentro de un homenaje que trasciende lo musical para convertirse en una experiencia histórica y sensorial.
Con más de 30 años de trayectoria, The Beats no es solo una banda de versiones. Su compromiso con la autenticidad es tal que utilizan la única colección completa de instrumentos y amplificadores originales (idénticos a los que usaron los Fab Four) y un vestuario que replica exactamente cada etapa de la carrera de los ingleses, desde los trajes del Cavern Club hasta la psicodelia de Sgt. Pepper’s.
Para esta ocasión, la banda presentará su obra "Ayer, Hoy y Siempre" y las entradas están disponibles en Ticketmaster. A diferencia de sus masivas presentaciones anteriores, esta cita en el Metropolitan Santiago ha sido diseñada con un carácter exclusivo y de alta fidelidad, permitiendo una cercanía que los fanáticos más críticos sabrán apreciar.
Al respecto, la banda expresó su entusiasmo por este reencuentro con el público nacional:
"Chile siempre ha tenido un oído muy refinado para la música de los Beatles. Volver a Santiago con 'Ayer, Hoy y Siempre' nos permite conectar de una forma nueva; no solo venimos a tocar canciones, venimos a recrear esos momentos que marcaron la vida de miles. El Metropolitan Santiago es el marco perfecto para este viaje en el tiempo que hemos preparado con tanto respeto y detalle", señalaron los integrantes de The Beats.
Elogiados por la crítica internacional y galardonados por la Beatle Annual Convention de Londres y Liverpool como la mejor banda del mundo, The Beats ha logrado lo que pocos: mantener viva la llama de la banda más importante de la historia con una perfección técnica y emocional que deja sin aliento. Cuentan además con el hito histórico de haber grabado parte de su material en el mítico Studio 2 de Abbey Road, el mismo donde nacieron los himnos originales.