Moncinema

Por Nicole Revillot, Country Manager de TUU.


En los últimos años, la forma en que las personas realizan pagos ha cambiado de manera profunda. El efectivo y los medios tradicionales han dado paso a soluciones digitales que responden a una sociedad cada vez más conectada y exigente. En este contexto, surge una pregunta clave: ¿qué esperan hoy los consumidores de los medios de pago?


La respuesta puede resumirse en tres ejes: rapidez, conveniencia y seguridad. Según el Informe de Sistemas de Pago 2025 del Banco Central, durante el último año se registraron más de 6.391 millones de transacciones electrónicas en el país, superando el 110% del PIB. Además, cada persona mayor de 15 años realizó en promedio 374 pagos digitales al año, consolidando este canal como el principal medio de pago de la economía local. Hoy, ya no basta con que un pago sea posible; debe ser inmediato y eficiente.


La inmediatez se ha vuelto una exigencia básica. Los consumidores esperan transacciones casi instantáneas y sin fricciones, mientras que soluciones como los abonos inmediatos para comercios muestran cómo la tecnología responde a esta demanda, beneficiando tanto a usuarios como a negocios.


Nicole Revillot, Country Manager de TUU.

La conveniencia también cumple un rol central. Los pagos sin contacto —a través de celulares, relojes inteligentes o tarjetas— se han masificado al simplificar la experiencia y eliminar pasos innecesarios. Pagar de forma simple y sin efectivo ya es un estándar esperado.


Aunque la velocidad y la facilidad son fundamentales, la seguridad sigue siendo un pilar esencial. Los consumidores necesitan confiar en que sus datos y transacciones están protegidos y valoran a los proveedores que combinan agilidad con altos estándares de resguardo.


Mirando hacia adelante, el verdadero desafío está en comprender cómo evolucionarán las expectativas de las nuevas generaciones. Usuarios que crecerán sin efectivo, con experiencias digitales integradas y con una relación distinta con la tecnología exigirán pagos cada vez más simples, seguros y adaptados a su día a día. La capacidad de anticiparse a ese futuro marcará la diferencia entre quienes siguen la transformación y quienes la impulsan.

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.