La experiencia de escuchar música al aire libre solía estar condenada a la pérdida de graves y a la distorsión del viento. Hoy, la irrupción de algoritmos de calibración espacial y ecualización mediante inteligencia artificial permite que los parlantes portátiles analicen su entorno en tiempo real, adaptando sus frecuencias para entregar un sonido hiperrealista y de alta fidelidad sin importar si estás en un departamento cerrado o en medio de la playa.