En 1998, la adaptación cinematográfica de la novela de Alice Hoffman no buscó encajar en el molde tradicional del cine de terror ni en la comedia romántica convencional. Bajo la dirección de Griffin Dunne, Hechizo de amor (Practical Magic) concibió un universo donde la magia no se manifiesta con rayos de luz ni espectáculos digitales abrumadores, sino a través de la botánica, la cocina, el legado hereditario y la complicidad inquebrantable entre hermanas.