Con diez piezas de alto calibre, ocho de ellas composiciones inéditas escritas en coautoría con Angelito Vallenilla, Pal Bailador habla del dominio completo de un género. No hay concesiones: la producción es exigente en lo técnico, directa en lo comercial y convincente en cada arreglo. El resultado es música que funciona tanto en la radio como en la pista de baile.