Fiel a su esencia, Joaquín Guiller vuelve a conectarse con el público a través de historias cotidianas, esta vez abordando con picardía y frescura el atractivo que generan los hombres mayores de 30 años. El tema resalta cualidades como la claridad en sus metas, una actitud más directa y una madurez que, sin duda, resulta especialmente llamativa.