Hoy me detengo en una frase que, por su dulzura, revela una de las verdades más poderosas y subestimadas de nuestra interacción: "Tu ternura es un descanso para el mundo." Esta no es una simple cortesía poética; es un diagnóstico profundo de nuestra necesidad colectiva de refugio ante el incesante estruendo de la indiferencia y la eficiencia.