El Mundial de Fútbol no solo se juega en la cancha. También se juega en vitrinas, redes sociales, campañas publicitarias, concursos y productos promocionales. Cada cuatro años, muchas empresas buscan sumarse a la conversación del torneo para conectar con sus clientes. Sin embargo, en propiedad intelectual, no todo lo que está en internet, en la cultura popular o en la conversación pública puede utilizarse libremente con fines comerciales.