En algunas regiones de España está ocurriendo algo curioso que, en realidad, no es nuevo. Agricultores regenerativos están recuperando una práctica que durante generaciones fue común en el campo: plantar hierbas aromáticas entre los cultivos. Hoy, estas pequeñas plantas están demostrando algo poderoso: pueden ayudar a sanar la tierra… y también nuestra relación con los alimentos.