Hay gestos en la danza de la intimidad que dicen más sin una sola palabra. Para mí, el abrazo por la espalda es uno de los más ricos en significado, especialmente cuando se analiza su papel en la consolidación de una relación. No es el abrazo frontal, que exige mirarse a los ojos y una intención activa. Es un acto sutil, inesperado y profundamente revelador sobre la dinámica de la pareja.