Durante años, la conversación sobre ventas estuvo centrada en el producto, el precio o la ubicación. Hoy, existe otro factor que puede definir el éxito o fracaso de un negocio: la experiencia de pago. En un escenario donde los consumidores valoran cada vez más la rapidez, la simplicidad y la autonomía, las empresas tecnológicas y de medios de pago han debido evolucionar para responder a nuevas expectativas.