La frase "Algunas cosas no funcionan porque te mereces algo mucho mejor" a menudo se usa como un consuelo superficial ante un fracaso o una pérdida. Sin embargo, desde la perspectiva de la psicología de la autoestima y la valía personal, esta máxima representa un mecanismo de reestructuración cognitiva esencial para la salud mental. No es un escape de la responsabilidad, sino una poderosa directriz para reinterpretar la adversidad a través del lente de la autocompasión y el crecimiento.