Ir a un concierto masivo hoy en día se ha vuelto casi un acto de fe: batallas contra plataformas de venta de entradas, precios que equivalen a un arriendo y, a menudo, terminas viendo al artista a través de la pantalla del teléfono de la persona de adelante. En este panorama, el salto de BILLIE EILISH - HIT ME HARD AND SOFT: THE TOUR a la pantalla grande en un formato 3D co-dirigido junto al mismísimo James Cameron no es solo un registro para fanáticos; es una declaración de principios sobre cómo el cine puede salvar la distancia entre el ídolo y su audiencia.