En medio de una industria que cambia constantemente, hay perfiles que comienzan a destacar no solo por lo que hacen, sino por cómo entienden el negocio. Wilmar Parra es uno de ellos. Su nombre ha empezado a resonar en distintos espacios del ecosistema creativo, no desde la exposición tradicional, sino desde una mirada estratégica que conecta el arte con la estructura empresarial.
La IA no es nueva en las finanzas; el aprendizaje automático ha estado durante mucho tiempo incrustado en los flujos de trabajo para la extracción de datos, el análisis, la ejecución y la gestión de riesgos. Los cambios recientes no son la presencia de la IA, sino su interfaz y rápida evolución, haciendo que sus capacidades avanzadas sean más accesibles y ampliamente aplicables.