Las columnas de opinión en Con Opinión son un espacio en el cual podemos presentar múltiples temas de mano de expertos que nos permitan una altura de miras frente a la actualidad.
Hoy en día está de moda usar el termino de mentor de “algo”. Sin embargo, ser un buen mentor va mucho más allá de transmitir conocimientos. En muchas organizaciones se utiliza la palabra mentor para describir a quien enseña una tarea, comparte su experiencia o aconseja desde una posición de mayor trayectoria.
El Índice de Transformación Digital en Inteligencia Artificial 2026 confirma una realidad que también observamos en las gerencias legales de la región. La dificultad para capturar valor de la inteligencia artificial suele originarse en organizaciones que aún operan con información fragmentada, procesos poco estandarizados y una adopción tecnológica desvinculada de la estrategia del negocio.
Tenemos un problema con la forma en que hablamos de obesidad infantil. Nos hemos acostumbrado a mirar el plato, revisar las etiquetas y discutir qué alimentos deberían estar dentro o fuera de la dieta de los niños. Pero hay una pregunta mucho más incómoda que todavía no nos hacemos con suficiente fuerza: ¿qué estamos enseñando a tomar cuando un niño tiene sed?
La inteligencia artificial está transformando la forma en que las organizaciones operan, innovan y compiten. Pero antes de acelerar su adopción, los líderes empresariales deben responder una pregunta clave: ¿saben dónde están sus datos, quién tiene acceso a ellos y bajo qué regulaciones se administran?
Muchas veces creemos que cambiar de pareja, de trabajo o de entorno solucionará aquello que nos hace sentir mal. Sin embargo, si no identificamos lo que estamos repitiendo internamente —nuestras elecciones, límites, respuestas emocionales y creencias—, podemos terminar viviendo una historia parecida con personajes diferentes.
La evolución de la inteligencia artificial en la industria legal avanza con una rapidez que obliga a los líderes del sector a redefinir sus marcos de gestión. Durante los últimos años, la adopción tecnológica en firmas y gerencias jurídicas estuvo impulsada por la necesidad de resolver cuellos de botella operativos. Esta etapa inicial de automatización de tareas de ejecución demostró un impacto directo en indicadores de productividad.
Cada vez que un sistema frontal golpea a Chile, muchas regiones se paralizan. El temporal que ha afectado a gran parte del país durante los últimos días, con intensas lluvias, cortes de suministro y daños en infraestructura, es un claro ejemplo. Se suspenden las clases, la llegada al trabajo se dificulta, se producen atochamientos y las emergencias parecen nunca acabar. Todo parece quedar en pausa, incluso las cosas más simples.
Hay parejas donde ambos aportan al hogar todos los meses. Uno paga la hipoteca, el otro el supermercado. Uno asume el crédito del automóvil, el otro los servicios, la comida o los gastos de los hijos. Sobre el papel parece un acuerdo justo. Pero existe una pregunta que casi nadie se hace: ¿Quién está construyendo patrimonio y quién simplemente está sosteniendo el día a día?
Operar en diez mercados simultáneamente debería ser una ventaja competitiva. Sin embargo, para muchas empresas latinoamericanas se ha convertido en una fuente creciente de complejidad. Procesos desconectados, datos fragmentados entre países y tecnologías que ralentizan en lugar de acelerar la toma de decisiones son hoy obstáculos habituales para las organizaciones que buscan expandirse.
El rechazo del artículo 8 de la llamada “megarreforma” abre una discusión que Chile necesita tener con más profundidad. La norma buscaba permitir que sistemas de inteligencia artificial utilizaran obras protegidas para fines de entrenamiento, análisis o minería de datos, sin autorización ni pago a sus titulares. Su rechazo fue celebrado por distintos sectores creativos, pero el debate está lejos de estar cerrado.