En menos de dos décadas, China pasó de representar cerca del 2% al 47,2% del origen de fabricación de los vehículos nuevos vendidos en Chile. Mientras las marcas de origen chino ya concentran más de un tercio del mercado nacional, cifras de ventas, seguridad y reventa comienzan a desafiar algunos de los prejuicios que han acompañado a esta industria.