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En un contexto laboral marcado por cambios generacionales, nuevas expectativas de los trabajadores y una creciente demanda por culturas organizacionales más participativas, los desafíos para los departamentos de Recursos Humanos son cada vez mayores. Hoy, además de atraer talento, estas áreas deben ser capaces de anticipar conflictos, fortalecer el liderazgo y mantener altos niveles de motivación dentro de los equipos, un escenario que exige una gestión de personas cada vez más estratégica.


Frente a este escenario, una reciente encuesta realizada por Adecco Chile buscó identificar cuál es el principal error que cometen actualmente los equipos de Recursos Humanos. El sondeo, que reunió 3.036 respuestas de trabajadores a lo largo de todo el país, reveló que no escuchar a los equipos es la principal falencia percibida, concentrando 40,58% de las preferencias.


El estudio también identificó que reaccionar tarde frente a los problemas organizacionales aparece en segundo lugar con 27,67%seguido por no capacitar a los líderes con 22,3% y, finalmente, no planificar adecuadamente la dotacióncon 9,45%. Los resultados evidencian que, más allá de los procesos administrativos, las expectativas de trabajadores y profesionales están cada vez más enfocadas en la calidad del liderazgo, la comunicación interna y la capacidad de las organizaciones para comprender las necesidades de sus equipos.


Para Graciela Ramírez, los resultados reflejan una transformación en el rol que hoy se espera de las áreas de gestión de personas. “Las organizaciones están entendiendo que el talento no solo se gestiona desde políticas internas, sino también desde la cercanía con los equipos. Cuando Recursos Humanos no logra escuchar de manera activa lo que ocurre dentro de la organización, se generan brechas que terminan afectando la motivación y el compromiso de los trabajadores”, explica.


La ejecutiva agrega que el segundo factor más mencionado, reaccionar tarde ante conflictos o señales de alerta dentro de la organización, revela una oportunidad para fortalecer la anticipación en la gestión del talento. “Hoy las áreas de Personas deben apoyarse cada vez más en datos, mediciones de clima laboral y canales de retroalimentación continua. Eso permite detectar tensiones o desmotivación antes de que impacten en la productividad o en la rotación de personas”, señala.


Según el análisis de Adecco Chile, cuando los colaboradores perciben que sus opiniones no son consideradas o que las decisiones se toman sin comprender la realidad cotidiana del trabajo, el nivel de compromiso disminuye y aumenta el riesgo de desvinculación. En cambio, las empresas que promueven espacios de escucha activa y participación suelen generar equipos más comprometidos y entornos laborales más saludables. “Escuchar a los equipos no es solo una práctica cultural, sino también una herramienta estratégica. Las compañías que logran integrar esa información en su toma de decisiones tienen más posibilidades de construir equipos motivados, productivos y alineados con los objetivos del negocio”, concluye Ramírez.


Incentivos y gestión del desempeño: una herramienta para activar a los equipos


En este escenario, especialistas apuntan a que los programas de incentivos laborales apoyados en tecnología y gamificación están ganando relevancia como herramientas para fortalecer la gestión del desempeño dentro de las organizaciones. Estas estrategias permiten alinear a los equipos con objetivos concretos, visibilizar metas y generar una comunicación más constante entre las empresas y sus colaboradores, especialmente en áreas comerciales donde el rendimiento es clave para el negocio.


Desde la empresa experta en incentivos no monetarios SAWA, explican que uno de los principales desafíos que enfrentan hoy las compañías es movilizar al grueso de sus equipos hacia el cumplimiento de metas organizacionales. Para ello, el uso de plataformas digitales que integran desafíos, reconocimiento y recompensas permite incentivar la participación activa de los colaboradores y reducir las brechas de rendimiento dentro de los equipos.


Según explica el ejecutivo, hoy muchas veces los incentivos son transversales y las personas no buscan aquello, sino premios que vayan directamente a reconocer su esfuerzo ”tanto los departamentos de ventas como de personas deben trabajar de la mano y saber qué necesitan los colaboradores para que se puedan sentir considerados, escuchados y realmente parte del éxito. Eso genera inevitablemente colaboradores más felices y comprometidos”, agrega el experto.


Este enfoque permite que las organizaciones no solo incentiven el logro de metas, sino que también cuenten con herramientas para reaccionar con mayor rapidez frente a cambios en el negocio o nuevos desafíos operativos. “En ese sentido, fortalecer los canales de comunicación y reconocimiento dentro de las empresas se vuelve clave para activar a los equipos y mantenerlos alineados con la estrategia organizacional”, concluye Sebastián Hevia.

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