Durante siglos, las grandes obras del arte inmortalizaron a figuras femeninas que simbolizan belleza, vida, serenidad y transformación: El nacimiento de Venus de Botticelli, La joven de la perla de Vermeer, Las tres edades de la mujer de Klimt. Hoy esas musas tienen otros rostros. Son mujeres que han enfrentado el cáncer de mama y cuyas historias de valentía, resiliencia y apego a la vida se convierten ahora en arte.
Así nace “Retratos de Vida – Museo de las Nuevas Musas”, una exposición de diez obras al óleo en la que destacadas artistas visuales chilenas tomaron una obra icónica de la historia universal y reemplazaron a su figura clásica por el retrato de una mujer real. Cada pintura incorpora, con dignidad, belleza y respeto, la huella de la mastectomía: la ausencia de un seno, las cicatrices quirúrgicas. Las sesiones de modelaje y pintura se realizaron en la intimidad de talleres privados; donde solo la obra terminada llega al público.
Macarena Zuazua es una de ellas, quien recibió su diagnóstico en octubre de 2025, hace un año, y desde entonces su vida se ha medido en etapas: seis ciclos de quimioterapia entre noviembre y febrero, inmunoterapia desde marzo, una mastectomía parcial con vaciamiento ganglionar en junio y radioterapia en agosto. Hoy sigue adelante, en tratamiento kinésico y de mantención inmunoterapéutica. La artista Juana Pérez la retrató. “Ha sido reparador ver que, a partir de una experiencia tan negativa como tener cáncer, se pueda crear algo bonito y artístico. Me ha ayudado a comunicar lo que se siente al pasar por esto y a sacar algo positivo de una experiencia que ha sido difícil. Además, permite no silenciar el tema del cáncer y aportar a otras mujeres que están pasando por el mismo diagnóstico, mostrando que sí se puede salir adelante”, afirmó Macarena Zuazua.
Hedy Acosta, de 49 años, es psicóloga y doctora en Psicología del Trabajo y de las Organizaciones. Vive en Curicó, es académica de la Universidad de Talca y, tras años de formación e investigación en España y Países Bajos, lidera grupos de investigación sobre el bienestar psicosocial y los recursos positivos de los trabajadores. Hoy es su propio testimonio el que encarna la resiliencia intelectual, profesional y humana frente al tratamiento oncológico. Su retrato lleva la firma de Martina Olave. “Ha sido un honor que me hayan invitado y personalmente, resignificar este proceso también ha sido bonito. Lo importante es entender que cada persona tiene su propio proceso. Cada una de nosotras ha valorado la importancia de la prevención, que ha sido fundamental para lograr tratamientos exitosos. Me gustaría que se tenga claro que cada una está mostrando la parte más vulnerable de su proceso y que estamos siendo generosas al compartirlo con todos”.
Junto a ellas, otras ocho mujeres prestaron su rostro y su historia: madres, abuelas, profesionales y emprendedoras. Una de ellas, Paula Pinto, lo resume así: “No elegí esta batalla, pero sí elegí luchar y volver a florecer”.
“Para nosotros, la campaña parte de una convicción, ya que, en octubre el mensaje preventivo suele uniformarse, pero no todas las mujeres necesitan escuchar lo mismo; algunas necesitan ver una historia real que las inspire. Son historias que el equipo del Centro Oncológico de INDISA acompaña día a día en cada consulta y en cada pabellón” señaló el oncólogo de INDISA, Dr. Damian Hannois.
La exposición se presenta desde el 19 al 25 de octubre en el Centro Médico Los Conquistadores y desde el 26 al 31 de octubre en Clínica INDISA Maipú.