Sin Ausencia continúa consolidando su crecimiento dentro de la nueva escena alternativa colombiana con el lanzamiento de “Nunca Pude Odiarte”, la segunda parte de una historia musical que comenzó semanas atrás con “Vuelves a Mí” y que hoy representa uno de los momentos más importantes para la banda.
El proyecto reúne una propuesta musical que mezcla sonidos urbanos, influencias afrocaribeñas y una narrativa visual particular. A través de canciones como “La Cura”, “Sifrinita”, “Madrid”, “Ibiza” y “911”, el EP explora emociones como el exceso, el caos sentimental, la nostalgia y el romance desde una estética cinematográfica, sensual y contemporánea.
Hay bandas que llenan estadios, y luego está Iron Maiden, una institución cultural que ha movilizado a generaciones enteras bajo un credo de guitarras gemelas, galopes de bajo indomables y una iconografía que es pura mitología contemporánea. Intentar capturar la esencia de este gigante en el cine siempre es un desafío monumental; el peligro de caer en el documental biográfico plano y cronológico siempre está latente. Por eso, Iron Maiden: Burning Ambition se siente como un triunfo absoluto: porque no es solo una mirada al pasado, sino una inyección de adrenalina directa al corazón del fanatismo.
'Tanta miel' en apariencia, es una canción sobre el final de una relación larga que se volvió tóxica. Esa sensación de querer irte, pero algo te endulza lo suficiente para quedarte un día más. Dependencia emocional. El amor como un lugar que enferma. Pero 'Tanta miel' es también otra cosa: un llamado a desprenderse de todo lo que aprisiona. Una relación, sí; pero también la comodidad que ata a un sistema que discrimina, criminaliza y violenta.
Ir a un concierto masivo hoy en día se ha vuelto casi un acto de fe: batallas contra plataformas de venta de entradas, precios que equivalen a un arriendo y, a menudo, terminas viendo al artista a través de la pantalla del teléfono de la persona de adelante. En este panorama, el salto de BILLIE EILISH - HIT ME HARD AND SOFT: THE TOUR a la pantalla grande en un formato 3D co-dirigido junto al mismísimo James Cameron no es solo un registro para fanáticos; es una declaración de principios sobre cómo el cine puede salvar la distancia entre el ídolo y su audiencia.