Hubo un tiempo en que el cine dictaba las reglas y la televisión se alimentaba de sus sobras. Hoy, en un giro del destino digno de la mismísima Fuerza, la gran pantalla parece depender de la señal de streaming para recordar cómo se cuenta una historia que divierta a las masas. El estreno de The Mandalorian & Grogu marca el regreso de Star Wars a las salas tras siete años de sequía cinematográfica, y lo hace apostando a la segura: la dinámica de "padre e hijo" más rentable de la galaxia.