La banda sonora de Harry Potter y la piedra filosofal (2001), compuesta y dirigida por John Williams e interpretada por la Orquesta Sinfónica de Londres, es una de las obras cumbres de la música cinematográfica de principios del siglo XXI. Williams no solo creó una acompañamiento musical para las imágenes, sino una arquitectura orquestal completa basada en el uso riguroso del leitmotiv (motivos melódicos asociados a personajes, objetos o ideas), heredado de la tradición de Richard Wagner y utilizado previamente por Williams en sagas como Star Wars e Indiana Jones.
Nos enseñaron que ahorrar era la máxima expresión de la responsabilidad financiera. Que guardar dinero era sinónimo de un futuro seguro. Que la persona disciplinada era la que tenía un colchón para cualquier imprevisto. Nadie nos dijo que esa misma persona también podía estar perdiendo mucho dinero.
A lo largo de la vida, tendemos a asumir que nuestra forma de hablar, de reaccionar y de relacionarnos es un rasgo inamovible de la personalidad. Decimos frases como «yo soy así» o «a mí me sale reaccionar de esta forma» como si la comunicación fuera un destino marcado a fuego y no una construcción viva. Caemos en inercias verbales, encendemos defensas automáticas y repetimos inercias de tono que, muchas veces, no hacen más que levantar muros entre nosotros y los demás. Sin embargo, aceptar esa rigidez es resignarse a ser espectadores de nuestra propia voz. Existe una ruta de transformación tan real como profunda: la gente puede aprender nuevos patrones de comunicación mediante la adquisición de conciencia y comprensión de sí misma.
La artista chilena presenta el primer adelanto de su próximo disco, una canción que transforma el duelo, la salud mental y el humor en un relato honesto sobre la fortaleza que se hereda entre generaciones de mujeres. La producción del sencillo fue posible gracias al financiamiento del Fondo de la Música, línea Producción de Registro Fonográfico.
El éxito inmersivo de Terminator 2: El juicio final radica en gran medida en su arquitectura sonora. Mientras que la música de Brad Fiedel proporciona el pulso emocional e industrial de la historia, el trabajo de diseño de sonido de Gary Rydstrom en Skywalker Sound revolucionó la industria cinematográfica (lo que le valió dos premios Oscar por Mejor Sonido y Mejor Edición de Sonido).