¿Tu hijo parece distraído todo el tiempo? ¿Debes repetirle las cosas varias veces o sube el volumen del televisor más de lo habitual? Aunque estas conductas suelen atribuirse a falta de atención o desobediencia, también pueden ser señales de una pérdida auditiva. En el contexto del Día de la Niñez, que se conmemora el 10 de agosto, especialistas llaman a madres, padres y cuidadores a estar atentos a estos signos, ya que la pérdida auditiva suele detectarse tardíamente, pese a que puede afectar el desarrollo del lenguaje, el rendimiento escolar y las relaciones sociales.
La pérdida auditiva corresponde a una disminución parcial o total de la capacidad para oír en uno o ambos oídos. Si bien puede estar presente desde el nacimiento, también puede desarrollarse durante la infancia por diversas causas. El desafío es que, en muchos casos, sus primeros síntomas pasan inadvertidos o se confunden con problemas de conducta, atención o aprendizaje.
"La audición es fundamental para el desarrollo del lenguaje, la socialización y el desempeño escolar. Cuando un niño presenta dificultades para escuchar, disminuye su capacidad para interactuar con el entorno, lo que puede afectar su autoestima y sus vínculos sociales", explica Gloria Sanguinetti, fonoaudióloga de GAES Chile. "Por eso, detectar una pérdida auditiva de manera temprana no solo es un tema de salud, sino también una herramienta de inclusión y equidad".
Entre las causas más frecuentes de pérdida auditiva en la infancia, los especialistas destacan la otitis media, una inflamación del oído muy común durante los meses de invierno. Aunque generalmente es transitoria, si no recibe un tratamiento adecuado puede dejar secuelas permanentes. "La otitis es uno de los principales motivos de consulta en esta época del año y es importante no normalizar ni minimizar sus efectos", agrega Sanguinetti. Otros factores de riesgo incluyen las otitis crónicas (supurativas o no supurativas), la meningitis, infecciones virales graves y la exposición prolongada a ruidos intensos.
La detección precoz y la intervención oportuna son fundamentales para disminuir el impacto de la pérdida auditiva en el desarrollo infantil. Por ello, los expertos recomiendan realizar tamizajes auditivos desde el nacimiento y mantener una observación activa tanto en el hogar como en el establecimiento educacional. Asimismo, hacen un llamado a derribar prejuicios: "Utilizar audífonos o requerir terapia fonoaudiológica no debería ser motivo de vergüenza. Al contrario, es una forma concreta de garantizar que todos los niños tengan las mismas oportunidades para desarrollarse plenamente", señala la especialista.
Cinco señales que no deberías pasar por alto:
Finalmente, los especialistas recomiendan realizar controles auditivos periódicos, especialmente después de episodios de otitis y evitar la exposición prolongada a dispositivos electrónicos con el volumen elevado. Favorecer entornos inclusivos y una comunicación clara tanto en el hogar como en el colegio puede marcar una diferencia significativa. Ante cualquier señal de alerta, consultar oportunamente con un especialista es fundamental.