El próximo 26 de abril de 2026 entrará en vigencia la segunda etapa de la Ley 21.561, que reducirá la jornada ordinaria de trabajo desde 44 a 42 horas semanales. La normativa que modificó el artículo 22 del Código del Trabajo, forma parte del calendario gradual que llevará el límite máximo a 40 horas en 2028 y establece expresamente que la disminución no puede significar rebaja de remuneraciones.