Hay lugares en la ciudad que se visitan y otros que, simplemente, se habitan con el cuerpo entero. El Persa Bío-Bío pertenece a estos últimos. No es solo un conjunto de galpones o un mercado de cachureos; es el living de Santiago, un rincón suspendido en el tiempo donde la nostalgia y la vanguardia se sientan a la misma mesa. Caminar por sus pasillos es, para mí, un acto de fe y una rendición absoluta a los sentidos. Sin duda, es el lugar más multifuncional, vivo y cambiante que he conocido.
El viaje del cliente (customer journey) ha dejado de ser un mapa lineal de puntos de contacto controlados por las marcas. Hoy en día, el consumidor moderno descubre, evalúa, compra y recomienda productos dentro de un mismo ecosistema vivo y en constante evolución: las redes sociales. En este entorno, la conversación ya no es un canal secundario de atención, sino la experiencia central que define la relación con el cliente.
En una nueva edición de EXPONOR, la conversación vuelve a girar en torno a inversión, innovación, productividad y expansión internacional. Sin embargo, esto no es mera casualidad. En un momento en el que la minería y la energía siguen posicionando a Chile como actor estratégico para la economía global, las empresas enfrentan un desafío menos visible, pero cada vez más determinante: la volatilidad financiera y cambiaria.
Cada Cyber Day se repite la misma escena: millones de personas conectadas al mismo tiempo buscando ofertas, comparando precios y esperando concretar compras rápidas desde el celular o el computador. Pero detrás de ese fenómeno de consumo masivo existe otra realidad menos visible: la enorme presión tecnológica que enfrentan las empresas para responder a una demanda digital cada vez más exigente.