Con motivo de las bodas de plata del lanzamiento de The Fast and the Furious (2001), el documental conmemorativo Rápido y Furioso: 25 Años echa la vista atrás hacia el origen de lo que se convertiría en una de las franquicias más multimillonarias e imprevistas de la historia del cine. Lejos de las posteriores tramas de espionaje global y vehículos saltando desde aviones, la cinta propone un ejercicio de arqueología cinematográfica centrado en el film original de Rob Cohen: una historia de escala modesta, arraigada en las subculturas nocturnas de Los Ángeles, el neón y el culto a la mecánica.