La banda sonora de Harry Potter y la piedra filosofal (2001), compuesta y dirigida por John Williams e interpretada por la Orquesta Sinfónica de Londres, es una de las obras cumbres de la música cinematográfica de principios del siglo XXI. Williams no solo creó una acompañamiento musical para las imágenes, sino una arquitectura orquestal completa basada en el uso riguroso del leitmotiv (motivos melódicos asociados a personajes, objetos o ideas), heredado de la tradición de Richard Wagner y utilizado previamente por Williams en sagas como Star Wars e Indiana Jones.