El próximo sábado 4 de abril el país atrasará sus relojes una hora para dar inicio al horario de invierno. Aunque la medida forma parte del calendario oficial, investigadores sostienen que alterar el huso horario dos veces al año provoca efectos en el organismo y recomiendan avanzar hacia un sistema estable y permanente.
En algún momento, el éxito en relaciones públicas se volvió fácil de medir. O al menos, fácil de explicar. Más menciones, más alcance, más visibilidad. Durante años, esa fue la métrica dominante: si una marca aparecía en suficientes lugares, se asumía que estaba ganando relevancia. Pero algo cambió. No de forma abrupta, sino progresiva, casi imperceptible al inicio. La saturación de mensajes, la velocidad de la información y, sobre todo, la creciente desconfianza hacia lo que se comunica comenzaron a erosionar esa lógica. Hoy, estar en todas partes ya no garantiza nada. De hecho, en muchos casos, puede significar lo contrario.