El cansancio en la conducción profesional es uno de los riesgos menos visibles, pero más relevantes en transporte y logística. Más allá del desgaste físico, implica una disminución en la capacidad de reacción, lo que aumenta significativamente la probabilidad de accidentes. Hoy, el uso de tecnología y análisis de datos está permitiendo identificar patrones de riesgo y prevenir incidentes antes de que ocurran.