El proyecto que busca establecer un estatuto laboral para el turismo constituye una señal positiva, especialmente si se considera que la eliminación del antiguo artículo 27 del Código del Trabajo, tras la entrada en vigencia de la Ley de 40 Horas, dejó sin una regulación adecuada a actividades que históricamente han requerido una organización distinta de la jornada.