La frase "Lo que callas, te consume. Lo que sueltas, te libera" es una verdad fundamental en la psicología de la expresión emocional. Más que una metáfora, describe el proceso neurobiológico y emocional por el cual la represión de sentimientos se convierte en una carga psíquica y física, mientras que la expresión, en sus múltiples formas, se convierte en un acto de purga y autoconocimiento. Este principio es la base de la mayoría de las terapias psicológicas, desde el psicoanálisis hasta la terapia cognitivo-conductual.