Edgardo Muñoz

El contenido IRL (In Real Life) creció un 186% a nivel global en Twitch en 2025. La plataforma de streaming en directo sigue consolidando estos formatos como uno de los reflejos más claros de cómo está evolucionando el consumo digital hacia experiencias más inmediatas, participativas y compartidas en tiempo real. Viajes, encuentros, eventos culturales y momentos cotidianos se retransmiten y comentan en directo, con una edición mínima, dando lugar a contenidos más cercanos, menos estructurados y guiados por la improvisación, la conversación en vivo y el feedback instantáneo de la audiencia.


Esta evolución forma parte de una transformación más amplia en el ecosistema digital, donde los formatos en directo están ganando protagonismo frente a modelos más cerrados o altamente producidos. El auge del contenido en vivo en otras plataformas sociales, junto con los cambios en el lenguaje mediático y periodístico, apunta a una tendencia clara: la inmediatez, la transparencia y el diálogo con la audiencia son cada vez más valorados frente a producciones altamente pulidas o guionizadas.


Más allá de las grandes producciones o de los creadores más conocidos, el streaming IRL también se está expandiendo a través de formatos cotidianos e hiperlocales que acercan a las audiencias a la vida real como nunca antes. Iniciativas como Xurreria Ivette en España, que retransmite la actividad diaria de una churrería local, o creadores como MarioTaxi, que emite en directo su jornada laboral y sus interacciones, ilustran cómo actividades rutinarias se están transformando en experiencias digitales compartidas. Estos formatos convierten momentos ordinarios en experiencias colectivas, difuminando la línea entre lo físico y lo digital y reforzando el papel de la audiencia no solo como espectadora, sino como participante activa que da forma al contenido a medida que sucede.


El auge de los formatos de ‘react’ o reacción


Este cambio también se refleja en la creciente popularidad de los formatos “react” en Twitch. En estos streams, tráilers, competiciones, eventos e incluso noticias se consumen a través de las reacciones en directo de los streamers y sus comunidades. Como resultado, el valor del contenido ya no reside únicamente en la pieza original, sino también en la conversación en tiempo real que se genera a su alrededor.


Esta lógica participativa también ha contribuido a la difusión de códigos y expresiones que han trascendido Twitch y se han integrado en el lenguaje cotidiano de internet. Términos como LUL, Pog, Kappa o GG, así como conceptos como W o L, nacidos en el chat, ponen de manifiesto cómo las dinámicas de participación en directo están moldeando la cultura digital actual.


El impacto del streaming en directo en España


En España, Twitch ha desempeñado un papel clave en el auge de una nueva generación de creadores cuya influencia se extiende tanto dentro como fuera del entorno digital. Figuras como Ibai Llanos, TheGrefg, IlloJuan, Cristinini o Gemita han ampliado el alcance del streaming más allá de la plataforma, conectando con audiencias masivas y participando en campañas, eventos, colaboraciones y formatos de gran impacto cultural.


Iniciativas como La Velada del Año ejemplifican esta transformación. Lo que comenzó dentro del ecosistema del streaming ha evolucionado hasta convertirse en un fenómeno social capaz de movilizar a millones de espectadores, generar conversación pública y demostrar el potencial de formatos híbridos que combinan entretenimiento, comunidad y participación en directo.


Twitch ha demostrado que el contenido en directo no solo responde a una demanda de entretenimiento, sino que también satisface una necesidad de conexión genuina y participación colectiva. En la plataforma, creadores y comunidades se unen para construir nuevas formas de expresión, nuevos códigos y nuevas experiencias culturales en tiempo real”, explica Mary Kish, Head of Community de Twitch. 

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