En un mercado actual de videojuegos muchos títulos apuestan por la velocidad y la espectacularidad, Infinity HexaDome: Tactics plantea una aproximación diferente: convertir el enfrentamiento en un problema estratégico donde la posición, la lectura del escenario y el uso de las habilidades tienen un peso determinante. Cada decisión cuenta, a veces en el juego un “sacrificio” es el mejor camino para conseguir una victoria.
La propuesta táctica de Infinity HexaDome: Tactics no se basa simplemente en atacar al oponente, sino en comprender el momento adecuado, la posición correcta y la razón detrás de cada decisión ofensiva.
El concepto del juego gira alrededor del enfrentamiento táctico, colocando al jugador ante situaciones en las que una decisión aparentemente pequeña puede modificar considerablemente el desarrollo del combate.

Toda esta acción táctica se lleva a cabo en una arena futurista y su propuesta gira alrededor de enfrentamientos en los que posicionamiento, habilidades y planificación forman parte de una misma ecuación.
Uno de los elementos que define la experiencia del juego es la importancia de tomar decisiones antes de ejecutar una acción. Mover una unidad, escoger un objetivo o utilizar una habilidad no son necesariamente acciones aisladas. Cada decisión puede modificar las posibilidades disponibles para el siguiente turno o fase del enfrentamiento. Este planteamiento puede resultar especialmente atractivo para quienes disfrutan de juegos en los que conocer las capacidades del propio equipo y anticipar las acciones del rival resulta tan importante como la ejecución.
Si disfrutas analizando posiciones, estudiando habilidades y buscando la jugada que puede darle la vuelta a un enfrentamiento, la propuesta tiene mucho que ofrecer. El tutorial y las campañas ayudan bastante a introducir al jugador en las mecánicas y las estrategias básicas del juego, aprender que el uso de una carta táctica en el momento preciso es clave en una partida.
En esencia, Infinity HexaDome: Tactics busca que el jugador observe el campo de batalla, interprete la situación y determine cuál es la acción que ofrece mayores posibilidades. Esto cambia considerablemente la relación con el combate tradicional. En un juego puramente orientado a la acción, una buena reacción puede solucionar una situación complicada. En Infinity HexaDome: Tactics, una buena reacción puede llegar demasiado tarde. En el juego, buena parte del trabajo comienza antes de ejecutar la acción.
El posicionamiento en el escenario es uno de los elementos que más puede determinar el buen resultado de una partida. Un campeon bien colocado puede generar una oportunidad. Un campeon mal colocado puede convertirse en un problema. Ese tipo de decisiones convierte el escenario en algo más que un simple fondo visual: pasa a formar parte de la estrategia.

Otro elemento fundamental del juego está en la relación entre las diferentes capacidades disponibles de los campeones. Un sistema táctico interesante como el de Infinity: HexaDome Tactics no necesita necesariamente cientos de habilidades, necesita que las habilidades existentes puedan combinarse de maneras significativas. La posibilidad de construir pequeñas cadenas de decisiones —crear una oportunidad, usar una carta táctica, aprovecharla y después proteger la posición conseguida— es precisamente lo que puede convertir una partida rutinaria en una experiencia memorable.
Lamentablemente no todo es positivo, ya que no es un juego para todo publico. La estrategia exige tiempo y el tiempo puede convertirse en un arma de doble filo. Para algunos jugadores, analizar cada movimiento es precisamente la razón por la que no entran en este género.
Su propuesta está especialmente dirigida a quienes disfrutan estudiando el campo de batalla, experimentando con habilidades y obteniendo satisfacción de una jugada bien calculada.
Infinity HexaDome: Tactics es un juego totalmente recomendable para quienes ponen la estrategia en primer plano y que merece la atención de los aficionados al combate táctico. Su propuesta resulta fresca e interesante precisamente porque no intenta convertir cada segundo en espectáculo, su apuesta es otra, hacer que el jugador encuentre el espectáculo en una buena decisión.