Edgardo Muñoz

Con 34 años de trayectoria, Minera Valle Central se ha consolidado como un actor relevante en la industria minera chilena, especializada en el procesamiento de relaves provenientes de la División El Teniente. A través de este modelo de negocio, la compañía contribuye a la recuperación de recursos y a la generación de valor para el sector, además de aportar al desarrollo económico de la región mediante la generación de empleo y oportunidades laborales. Actualmente, la organización cuenta con cerca de 1.300 colaboradores directos y más de 700 familias indirectas vinculadas a servicios contratistas permanentes, lo que refleja su impacto en el ecosistema productivo local y su compromiso con el desarrollo sostenible de la operación.


Este crecimiento sostenido y la complejidad de la gestión de personas en un entorno altamente regulado, con una alta tasa de sindicalización y exigencias operacionales permanentes, implicaron enfrentar nuevos desafíos organizacionales. La compañía necesitaba fortalecer la eficiencia de sus procesos internos, mejorar la comunicación con los trabajadores y contar con información confiable y oportuna para la toma de decisiones. En este contexto, la gestión de recursos humanos comenzó a adquirir un rol cada vez más estratégico, especialmente considerando la necesidad de anticipar los cambios futuros y asegurar la continuidad operacional en el largo plazo.


Al realizar un diagnóstico interno, Minera Valle Central identificó oportunidades de mejora en sus procesos de gestión de personas y en la integración de la información. La existencia de múltiples tareas manuales y procesos duplicados, muchas veces gestionados a través de planillas excel, dificultaba la trazabilidad de la información y limitaba la capacidad de evolucionar hacia un modelo de gestión más eficiente y moderno. Ante este escenario, surgió la necesidad de avanzar en una transformación tecnológica y organizacional que permitiera fortalecer la gestión del capital humano y acompañar el crecimiento de la compañía.


Como parte de este proceso, la organización inició la migración de sus sistemas hacia SAP, entendiendo que la integración de la información sería clave para enfrentar los desafíos futuros. Esta primera etapa permitió sentar las bases para avanzar hacia una segunda fase enfocada en la gestión de personas, con el objetivo de evolucionar desde un enfoque principalmente administrativo hacia un modelo más estratégico y alineado con los objetivos del negocio.


Tras evaluar distintas alternativas, Minera Valle Central optó por implementar la solución de gestión de personas SuccessFactors, decisión que marcó un hito en la evolución tecnológica de la compañía. Para llevar adelante este proceso, la organización seleccionó como partner de implementación a Veritas Prime, incorporando por primera vez un socio internacional especializado en transformación digital y gestión de capital humano. La elección respondió a la necesidad de contar con experiencia técnica, conocimiento de la industria y acompañamiento estratégico durante todo el proceso de implementación.


Para Juan Ramón González, Subgerente de Finanzas, Impuestos y Recursos Humanos de Minera Valle Central, la adopción de esta plataforma marcó un punto de inflexión en la forma de gestionar a las personas dentro de la organización, proceso en el que el acompañamiento de Veritas Prime fue fundamental.


La transformación no fue solo tecnológica, sino principalmente organizacional, permitiéndonos avanzar hacia un rol más estratégico en la gestión de personas. En ese proceso, el acompañamiento de Veritas Prime fue clave. Destaco especialmente la gestión de proyecto, que fue ordenada, cercana y siempre enfocada en cumplir los objetivos, lo que facilitó la adopción del cambio y generó confianza en cada etapa del proceso”.


El proyecto se implementó mediante un enfoque gradual, priorizando aquellos procesos críticos para la operación. La estrategia inicial consideró la puesta en marcha de los módulos esenciales, como el empleo central, el proceso de incorporación de nuevos trabajadores (onboarding) y la gestión de remuneraciones, áreas que presentan particularidades relevantes en un entorno con alta presencia sindical y exigencias regulatorias permanentes. Este enfoque permitió avanzar con rapidez, simplificar procesos y generar valor desde las primeras etapas del proyecto, con el acompañamiento técnico y metodológico del equipo de Veritas Prime.


Uno de los factores clave para el éxito de la iniciativa fue la comunicación constante entre las áreas internas y el partner tecnológico, junto con un fuerte compromiso de la alta dirección con el proceso de cambio. La compañía fortaleció sus instancias de capacitación y seguimiento, promoviendo la adopción de las nuevas herramientas y asegurando que los colaboradores comprendieran el propósito de la transformación. La colaboración estrecha con el equipo de implementación permitió resolver desafíos operacionales de manera ágil y asegurar una transición ordenada hacia los nuevos procesos digitales.


Hoy, la compañía ha logrado simplificar procesos, reducir la duplicación de tareas y mejorar la disponibilidad de información para la toma de decisiones. La digitalización de procesos clave, como la aprobación de solicitudes y la gestión de evaluaciones de desempeño, permitió avanzar hacia una gestión más eficiente, transparente y alineada con los objetivos estratégicos de la organización. De esta manera, el área de recursos humanos pasó de cumplir un rol principalmente administrativo a convertirse en un actor relevante en la planificación y desarrollo del capital humano.


Actualmente, la empresa minera se encuentra avanzando en una segunda fase del proyecto, orientada al fortalecimiento del aprendizaje organizacional, la evaluación de desempeño y la gestión del talento. Estas iniciativas buscan consolidar un modelo de desarrollo de personas que permita anticipar las necesidades futuras de la organización, considerando los desafíos propios de la industria y la proyección de la operación en el largo plazo.


Para el futuro, la compañía continuará impulsando nuevas iniciativas que le permitan fortalecer su capacidad de adaptación y asegurar la continuidad de su operación. La gestión estratégica del talento se posiciona como un eje fundamental para enfrentar los desafíos del sector, acompañar la evolución del negocio y preparar a la organización para las próximas etapas de crecimiento.


Hoy contamos con herramientas que nos permiten conocer mejor a nuestras personas, anticipar necesidades y tomar decisiones basadas en información. Este proceso nos ha permitido dar un salto importante como organización y avanzar hacia una gestión más moderna, alineada con el negocio y con el desarrollo de nuestros equipos”, concluyó González.

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