Los problemas para dormir no se limitan solo a la higiene del sueño. Un estudio publicado en 2026 en JAMA Network Open concluyó que incorporar ejercicio físico de forma regular mejora la eficiencia del sueño, reduce los despertares nocturnos y acorta el tiempo para quedarse dormido. El efecto se observó incluso en personas con trastornos de descanso.
La investigación evaluó intervenciones combinadas de actividad física y hábitos de sueño. Los resultados mostraron que quienes incorporaron ejercicio lograron mejores indicadores de descanso que quienes solo aplicaron medidas tradicionales.
No es un dato aislado. Un estudio de Nature Communications, basado en más de 14 mil personas, ya había evidenciado que la actividad física influye en el ritmo circadiano, el sistema que regula los ciclos de sueño y vigilia. A eso se suma una revisión en Sleep Medicine Reviews del mismo año, que concluyó que el ejercicio puede modificar la secreción de melatonina según el horario del entrenamiento.
“El ejercicio tiene un efecto directo en cómo el cuerpo regula sus ciclos. Cuando hay consistencia, el descanso mejora. Ahora, es fundamental entender que el ejercicio impacta el comportamiento del cuerpo, por los efectos a nivel hormonal en nuestro organismo, como la producción de más serotonina, dopamina, oxitocina y endorfina. Esto influye en la capacidad y en las emociones, favoreciendo completamente la vida de las personas cuando se lleva a cabo de manera sana y controlada”, señala Renato Vargas, especialista en entrenamiento funcional de WFitness.
En paralelo, la industria del fitness también muestra cifras al alza. La International Health, Racquet & Sportsclub Association (IHRSA) reportó un crecimiento cercano al 9% en membresías de gimnasios a nivel mundial tras la pandemia. En Chile, esa tendencia se replica.
El gimnasio con equipos de última generación, WFitness, ha registrado un aumento sostenido en sus inscripciones durante el último año, con un crecimiento mensual cercano al 20%, en línea con una mayor demanda por actividad física vinculada a bienestar y descanso. “En el último año hemos duplicado las sedes debido a la demanda que tienen nuestros centros de entrenamiento, sobre todo por personas que buscan tener una mejor calidad de vida” expresa Benjamín Jahnke, representante de WFitness.
Al respecto, proyectan un crecimiento de las inscripciones tres veces mayor de 2026 a 2027, debido a la búsqueda de nuevos hábitos saludables que favorezcan un mejor descanso, mayor energía y bienestar físico y mental.
No obstante, aún cuando el ejercicio se ha vuelto una prioridad para los chilenos y chilenas, el uso de la melatonina ha mantenido una creciente popularidad, aumentando las prescripciones en 245% en menos de 10 años y a nivel global, el mercado de estos suplementos aún estiman un crecimiento cercano al 8% anual hacia 2030.