La película, protagonizada por Kathryn Newton, Lana Condor y Gavin Casalegno se estrenará en exclusiva en Prime Video.

Las partes Dos y Tres de la trilogía de Batman: Knightfall se lanzarán más adelante en 2026 y a principios de 2027.

A finales de los noventa, la animación digital daba sus primeros y revolucionarios pasos. Tras el hito de Toy Story, Pixar decidió cambiar el plástico de los juguetes por las texturas orgánicas de la naturaleza. El resultado fue Bichos: una aventura en miniatura (John Lasseter y Andrew Stanton), una reinterpretación magistral de la fábula de la cigarra y la hormiga mezclada con el espíritu de Los siete samuráis. A menudo eclipsada por producciones posteriores, esta obra merece ser reivindicada por su asombrosa escala corpórea. Al bajar la cámara al nivel del suelo, la película nos encierra en un ecosistema vibrante, húmedo y táctil donde una simple hoja es un techo verde y un charco es un océano bravío. Es un triunfo de la perspectiva que activa nuestros cinco sentidos para hacernos sentir el peso y la fragilidad de la vida en miniatura.

La película protagonizada por Nicholas Galitzine, Camila Mendes y Jared Leto, ya está disponible en la plataforma de streaming.

El cine suele buscar la lógica del espacio y el tiempo, pero hay obras que nacen para dinamitar las leyes de la física y la cordura. Alicia en el país de las maravillas, estrenada por Walt Disney a principios de la década de los cincuenta, sigue siendo el ejercicio de surrealismo pop más audaz de la historia del estudio. Detrás de sus paradojas lingüísticas y sus personajes desquiciados, se esconde una película que se experimenta como una fiebre biológica. Al cruzar la madriguera del Conejo Blanco, Alicia no solo cae en un mundo al revés; cae en una trampa sensorial donde las cosas cambian de tamaño, textura y sonido sin previo aviso. La cinta activa nuestros cinco sentidos para recordarnos el fascinante, y a veces aterrador, peso de la imaginación pura.

La segunda entrega de la icónica franquicia llega a HBO Max acompañada de Johnny Cage, con más acción y espectaculares peleas.

Dirigida por Travis Knight, la película está protagonizada por Nicholas Galitzine, al que acompañan Jared Leto, Idris Elba, Camila Mendes, Alison Brie, James Purefoy, Morena Baccarin, Jóhannes Haukur Jóhannesson, Charlotte Riley, o Kristen Wiig poniendo voz a “Roboto”, entre otros.

El año 2010 nos regaló una de las anomalías más brillantes y subestimadas del cine de animación digital. Opacada injustamente en su estreno por otros villanos carismáticos, Megamente (Tom McGrath) ha envejecido como un vino de autor, transformándose en una película de culto para los amantes de la narrativa de superhéroes. Su guión es una deconstrucción implacable de los tropos del bien y el mal, pero lo que realmente ancla esta sátira en la memoria es su apabullante identidad sensorial. Megamente es una película ruidosa, brillante y táctil que utiliza los cinco sentidos para marcar la transición de su protagonista: un viaje que va desde el espectáculo artificial y coreografiado de la rivalidad pública hasta la íntima y vulnerable calidez de la redención real.

La icónica película de James Cameron celebra 35 años con una impresionante remasterización en 4K.

A finales de la década de los noventa, Disney culminó su década más gloriosa con una demostración de poderío técnico y madurez narrativa sin precedentes. Tarzán (Kevin Lima y Chris Buck) no fue solo una adaptación más de la inmortal novela de Edgar Rice Burroughs; fue un milagro biológico y cinético en la pantalla. A través de la revolucionaria tecnología Deep Canvas, que permite a los animadores crear fondos tridimensionales con la textura de pinturas al óleo, la película se transformó en una experiencia hiperrealista. Tarzán es un filme que no se mira desde la distancia; se respira, se padece y se toca. Es una obra maestra que utiliza los cinco sentidos para sumergirnos en el instinto animal y en el choque eléctrico que ocurre cuando la naturaleza más salvaje se encuentra cara a cara con la civilización.

En la segunda mitad de los años noventa, Disney decidió tomar la tragedia y la solemnidad de la mitología griega para pasarla por el filtro del gospel, la comedia pop y el dinamismo gráfico del caricaturista Gerald Scarfe. El resultado fue Hércules, una de las películas más coloridas, irreverentes y rítmicas del estudio. Sin embargo, detrás de las sandalias de marca y los chistes sobre el estrellato, se esconde una obra de una fisicidad y una potencia sensorial arrolladoras. La cinta es un viaje heroico que utiliza los cinco sentidos no solo para deslumbrarnos, sino para trazar la distancia física entre la perfección fría del Monte Olimpo, la podredumbre humeante del Inframundo y la ruda, polvorienta y ruidosa realidad de los mortales.