Pia Arismendi

En la escatología islámica, el Sirat es el puente más fino que un cabello y más afilado que una espada que toda alma debe cruzar para alcanzar el paraíso. Oliver Laxe utiliza este concepto no solo como título, sino como una metáfora psicológica y cinematográfica de la vida misma. 


La película nos sitúa en una peregrinación hacia un festival de música rave en medio del desierto, pero la verdadera "acción" ocurre en el silencio absoluto de las miradas y en la vastedad del paisaje marroquí. 


I. Análisis Psicológico: La Disolución del "Yo" 


Desde una perspectiva psicológica, Sirat es un estudio sobre la renuncia. Mientras que el cine occidental suele centrarse en la construcción del "yo" (el héroe que logra metas), Laxe propone la disolución del ego


  • La Fragilidad del Tránsito: La película captura esa sensación de estar "entre mundos". Los protagonistas no caminan hacia un lugar, caminan hacia una transformación. Psicológicamente, esto refleja la crisis existencial del hombre moderno: la búsqueda de algo sagrado en un mundo hiper-materialista.
  • El Silencio como Espejo: Laxe utiliza planos largos y contemplativos que fuerzan al espectador a confrontar su propia ansiedad. En la psicología del espectador de Sirat, el aburrimiento es solo la antesala de la revelación. Si logras pasar la barrera del silencio, te encuentras con una paz casi olvidada.



 II. Paisaje Sonoro: Una Música del Espíritu 


El análisis musical de Sirat es fascinante porque la "banda sonora" no busca manipular las emociones del espectador, sino limpiarlas


  • El Sonido de la Tierra: El soundtrack está compuesto por una mezcla orgánica de sonidos ambientales (viento, pasos sobre la arena, el crujir de la madera) y cantos sufíes (Dhikr).
  • La Repetición como Trance: La música funciona bajo la lógica de la mantralización. La repetición rítmica de los cantos religiosos actúa como un metrónomo psicológico que induce al espectador a un estado de trance. No es música para ser "escuchada" con el intelecto, sino para ser "sentida" con el cuerpo. Es una música de frecuencia baja, terrenal, que de repente se eleva hacia lo inefable.

 

Reconocimientos y Premios 


Oliver Laxe es un consentido de la crítica internacional, especialmente en el Festival de Cannes, donde ha hecho historia. Aunque Sirat es un proyecto más documental y experimental, se suma a una trayectoria impecable. 


Sirat ha sido presentada en circuitos de cine de autor y festivales de cine documental de prestigio (como el Festival de Cine de San Sebastián), consolidando a Laxe como el cineasta que ha logrado unir la tradición gallega con la espiritualidad árabe de una forma única. 


Reflexión final


Sirat nos recuerda que el ser humano no solo tiene necesidades materiales, sino una carencia de lo sagrado. Laxe usa la cámara no para "capturar" la realidad, sino para invocarla. Es una película que te deja con la sensación de que, quizás, el puente hacia la paz es mucho más estrecho de lo que pensábamos, pero que el viaje vale el riesgo.

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