La afirmación "ser diferentes es nuestra mayor fortaleza" trasciende la mera declaración de individualidad para adentrarse en principios psicológicos fundamentales sobre la creatividad, la innovación, la resiliencia y el bienestar social.
La obsesión por perseguir a alguien que no está en nuestra misma sintonía tiene raíces profundas en nuestras inseguridades y en la necesidad de sentirnos validados por la atención de otros.
Se espera que seamos productivos, optimistas y resilientes en todo momento, como si la mera existencia implicara una obligación perpetua de mostrar una sonrisa forzada.