Durante un exclusivo brunch con la prensa especializada, LG exhibió el futuro de la infraestructura visual corporativa. La firma presentó tecnologías preensambladas que reducen drásticamente los tiempos de instalación de días a un par horas y paneles LED transparentes que reducen costos en electricidad hasta en un 99% respecto a modelos LCD tradicionales, respondiendo a un mercado global que proyecta duplicar su valor en la próxima década.
Lavar la loza a mano con la llave abierta consume hasta 100 litros de agua en apenas diez minutos. En contraste, las tecnologías actuales de lavado automático reducen este impacto a un promedio de 9 litros por ciclo, todo esto en un contexto donde el consumo de agua en los hogares chilenos alcanzó peaks históricos entre 2020 y 2025, desafiando la sostenibilidad urbana actual y convirtiendo a la tecnología en la primera línea frente a la crisis hídrica.
La pelota oficial del evento incorpora sensores capaces de enviar datos por segundo para apoyar decisiones arbitrales. Para Nicolás Silva, director de Tecnología de Asimov Consultores, este avance es una muestra de cómo la inteligencia artificial y los dispositivos conectados transformarán industrias completas durante los próximos años.
Recientes investigaciones revelan que las compañías que integran alianzas tecnológicas interconectadas, en promedio, crecen el doble que las empresas aisladas. La colaboración orquestada acelera la innovación y reduce los tiempos de despliegue. Con plataformas operativas como LG Business Cloud y los servicios del programa LG PRO, se sustituye el concepto de pantalla estática por un ecosistema interconectado e inteligente.
En un contexto de crisis energética donde Chile acumula alzas promedio sobre un 60% en los costos de luz desde 2023 a la fecha, la industria audiovisual abandona la luz convencional. Las nuevas pantallas comerciales de tinta electrónica se proyectan como equipos de consumo ultra eficiente que prometen reducir el gasto eléctrico a casi cero.