Edgardo Muñoz

Las recientes lluvias y bajas temperaturas han vuelto a poner el foco en los riesgos que enfrenta la agricultura ante una mayor variabilidad climática. El ministro de Agricultura, Jaime Campos, advirtió esta semana que el sector podría enfrentar una “próxima temporada compleja, considerando que los cultivos deberán resistir los efectos de las heladas, el exceso de humedad y la aparición de enfermedades y plagas, especialmente hongos.


Frente a este escenario, expertos en sistemas de riego tecnificado y de precisión, llaman a los agricultores a anticiparse y revisar el estado tanto de sus sistemas de riego como de los equipos destinados al control de heladas. Una adecuada gestión del agua permite mantener condiciones apropiadas para el desarrollo de los cultivos, mientras que contar con equipos de control de heladas operativos permite responder oportunamente ante descensos de temperatura.


Cuando se anticipan condiciones climáticas más exigentes, el riego y los equipos de control de heladas no pueden manejarse de manera reactiva. Es importante revisar previamente que los sistemas estén funcionando correctamente, que exista una distribución homogénea del agua y que los equipos destinados a enfrentar las bajas temperaturas se encuentren en condiciones de operar cuando sean necesarios”, explica Marco Quezada, gerente técnico de Dripsa.


Desde Dripsa enfatizan que la preparación no debe comenzar cuando ocurre el evento climático, sino con anticipación, mediante la revisión de los equipos, la mantención de la infraestructura y una programación del riego acorde a las condiciones particulares de cada cultivo y terreno.


Una de las principales ventajas de contar con riego tecnificado es tener mayor capacidad de control sobre un recurso crítico para la producción. A esto se suma la importancia de contar con soluciones específicas para enfrentar eventos como las heladas. Frente a una agricultura cada vez más expuesta a eventos climáticos extremos, invertir en infraestructura adecuada y, sobre todo, operarla correctamente, permite tomar mejores decisiones y reducir riesgos”, asegura Quezada.

 

Cinco recomendaciones para preparar el campo ante eventos climáticos


1. Revisar el sistema de riego y los equipos de control de heladas: 


Filtros, bombas, válvulas, emisores, tuberías y conexiones deben ser inspeccionados para detectar obstrucciones, fugas o problemas de presión. En paralelo, los equipos destinados al control de heladas deben revisarse y mantenerse operativos con anticipación, de manera que puedan responder oportunamente cuando las condiciones lo requieran. 


2. Ajustar la programación de riego a las condiciones del suelo: 


Después de períodos de lluvias, no es recomendable mantener automáticamente la misma frecuencia de riego. El agricultor debe considerar el nivel de humedad del suelo y las necesidades específicas del cultivo antes de volver a regar, evitando aportes innecesarios de agua. 


3. Evitar tanto el déficit como el exceso de agua: 


Un sistema correctamente dimensionado y manejado permite entregar agua de manera oportuna y en las cantidades requeridas por la planta. Esto resulta especialmente relevante en períodos de alta variabilidad térmica, donde el cultivo puede pasar rápidamente de condiciones de exceso de humedad a estrés hídrico. 


4. Revisar la uniformidad de aplicación


No basta con que el sistema esté operativo: es necesario comprobar que los distintos sectores estén recibiendo el agua de manera homogénea. Diferencias de presión, emisores tapados o problemas en la infraestructura pueden generar sectores con exceso de humedad y otros con déficit, afectando el desarrollo uniforme del cultivo. 


5. Incorporar la prevención climática a la planificación del campo: 


La gestión del agua debe considerar no solo las necesidades habituales del cultivo, sino también los eventos meteorológicos pronosticados. Contar con sistemas de riego tecnificado y equipos de co

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