En Chile, la innovación en salud enfrenta una paradoja, mientras más evidencia científica respalda a un producto natural, más difícil es su comercialización. Actualmente, un gran porcentaje de los desarrollos en esta área no logran llegar al mercado local debido a una estructura normativa que obliga a los suplementos que declaran propiedades saludables a registrarse como medicamentos, enfrentando exigencias diseñadas para fármacos.