Lo que inició como un experimento social ha evolucionado en una dinámica que no deja de crecer. A través de intercambios consecutivos, los objetos han ido aumentando su valor de manera progresiva, pasando por artículos como una gorra, un buzo de marca, un celular, una moto Vespa y piezas de alto valor como joyas, reflejando el poder de la colaboración colectiva.