En el vasto repertorio de elogios que podemos recibir, pocos impactan con la profundidad de un reconocimiento sobre nuestro efecto en el estado emocional ajeno. La frase "Tienes un don para hacer sentir mejor a los demás" trasciende la cortesía; es una certificación de una habilidad lingüística y empática tan sutil como poderosa. Esta habilidad no reside en la elocuencia o la retórica grandilocuente, sino en la arquitectura invisible de la palabra emitida.
La Ley Marco de Ciberseguridad y la nueva Ley de Protección de Datos pusieron un horizonte claro: las empresas deberán profesionalizar su seguridad digital, no como una reacción a una crisis, sino como una práctica corporativa permanente. Y aunque la norma no exige nada imposible, sí exige algo que muchas organizaciones todavía no han internalizado: que la ciberseguridad debe salir del cubículo de TI y entrar a la sala del directorio.