Por Cristian Becker, Fundador de Casa Bosque.
Cuando hace más de 26 años decidimos crear Casa Bosque, lo hicimos convencidos de que el Cajón del Maipo podía ofrecer mucho más que una visita de un día. Nuestro propósito siempre fue aportar al desarrollo turístico del territorio, demostrando que era posible construir un proyecto que invitara a las personas a quedarse, descubrir su riqueza natural y vivir una experiencia conectada con la gastronomía, la cultura y la identidad local. Esa convicción sigue siendo la misma hasta hoy.
Durante años, cuando se habla de los grandes destinos turísticos de Chile, suelen aparecer nombres que ya cuentan con un amplio reconocimiento. Sin embargo, a solo 40 minutos de Santiago existe un territorio que reúne todas las condiciones para estar en esa misma conversación. El Cajón del Maipo combina una ubicación privilegiada, paisajes únicos y una oferta cada vez más diversa, convirtiéndose en una alternativa que tiene todo para consolidarse entre los principales polos turísticos del país.

Cristian Becker, Fundador de Casa Bosque.
Su mayor fortaleza es que ofrece experiencias durante todo el año. En invierno, la nieve atrae a miles de visitantes; en primavera y verano destacan las actividades al aire libre y el turismo aventura; mientras que el otoño invita a disfrutar de la tranquilidad, la gastronomía y los paisajes cordilleranos. A ello se suma una creciente oferta de hoteles, restaurantes, experiencias de bienestar y actividades para empresas y familias.
Ese crecimiento se ve reflejado también en nuevas iniciativas que fortalecen el patrimonio natural del territorio. La reciente creación del parque El Yeso–Laguna Negra amplía las oportunidades para conocer algunos de los paisajes más imponentes de la cordillera de los Andes, consolidando al Cajón del Maipo como uno de los principales destinos de naturaleza del país. Sus montañas, glaciares, lagunas y valles ofrecen escenarios que no tienen nada que envidiar a los Alpes, una cordillera chilena que cada vez recibe mayor reconocimiento internacional por su belleza y biodiversidad.
En estos años hemos visto cómo el destino ha evolucionado gracias al trabajo de emprendedores que han apostado por elevar la calidad de la experiencia turística sin perder la esencia del lugar. Ese desarrollo demuestra que el Cajón del Maipo ya no es solo una escapada de fin de semana, sino un destino con identidad propia, capaz de atraer tanto a visitantes nacionales como internacionales.
Son los hoteles, restaurantes, guías, artesanos y pequeños emprendimientos los que hacen posible una experiencia auténtica, cercana y profundamente conectada con el entorno. El turismo, además de mostrar las bondades del territorio, también impulsa el empleo, fortalece la economía local y genera nuevas oportunidades para quienes viven aquí. En los últimos años, el Cajón del Maipo ha elevado significativamente su infraestructura hotelera, su oferta gastronómica y las excursiones certificadas, entregando a los visitantes experiencias que combinan desconexión, naturaleza y seguridad.
Estoy convencido de que el Cajón del Maipo tiene todo para ocupar el lugar que merece entre los grandes destinos turísticos de Chile. Su cercanía con Santiago, la diversidad de experiencias que ofrece, el fortalecimiento de su infraestructura y la conservación de su identidad lo convierten en un destino único. El desafío ahora es seguir trabajando para que cada vez más personas descubran que, a pocos minutos de la capital, existe un lugar capaz de ofrecer algunas de las mejores experiencias turísticas del país y una naturaleza de clase mundial.