Columnas de opinión

Por Nicolás Méndez, Co Fundador eGenya.


Cada temporal pone a prueba la operación de universidades y centros de estudio. Filtraciones, fallas eléctricas, accesos anegados o servicios fuera de funcionamiento pueden afectar la continuidad de clases y la experiencia de miles de estudiantes.


El receso de invierno ofrece una oportunidad concreta para revisar techumbres, canaletas, redes, baños, salas y espacios comunes antes del retorno masivo. En ese trabajo, los equipos externos de mantención permiten ampliar la capacidad de respuesta, intervenir con mayor rapidez y reforzar la prevención.


Para que ese apoyo sea efectivo, las universidades necesitan trazabilidad, principalmente saber qué se revisó, qué riesgos se detectaron, cuánto demoró cada solución y qué sigue pendiente. Según resultados medidos por nuestra plataforma en operaciones reales, una gestión operativa con información actualizada puede reducir hasta en 50% los tiempos de respuesta, disminuir en 27% las incidencias y aumentar en 25% el cumplimiento de tareas.


Anticiparse durante estas semanas puede evitar interrupciones y asegurar campus preparados para recibir nuevamente a su comunidad.

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