La retención del talento joven se consolida como uno de los desafíos estratégicos más complejos para las organizaciones en Chile. El Estudio de Felicidad Organizacional 2026, elaborado por Buk, sobre la base de 85.873 colaboradores encuestados en 550 empresas del país, reveló que la Generación Z no solo registra el nivel de felicidad laboral más bajo del mercado nacional (75%), sino que experimenta un deterioro acelerado a medida que incrementa su permanencia en las organizaciones.
El informe evidencia un "freno temprano" en la trayectoria de los trabajadores menores de 25 años. Mientras un 80% de los profesionales de la Generación Z se declara feliz durante su primer año de contratación, la cifra cae al 66% entre los 3 y 5 años de antigüedad en la misma empresa. Esta reducción de 14 puntos porcentuales representa el desgaste más pronunciado entre todas las cohortes generacionales en Chile y contrasta con los Baby Boomers, quienes lideran la satisfacción laboral con un 88%.
Los hallazgos del estudio indican que el descontento de la Generación Z no se relaciona con la convivencia entre pares, sino con la falta de canales institucionales formales. Aunque Chile sobresale en la confianza entre compañeros de trabajo (66,5 puntos; +1,7 por encima del promedio regional) y en el apoyo dentro del equipo (85,0 puntos), muestra rezagos marcados frente al contexto latinoamericano en comunicación oportuna (-9,0 puntos), entrega de feedback continuo (-8,7 puntos) y la percepción de recibir una remuneración justa (-8,7 puntos).
"El talento joven ingresa a las organizaciones con expectativas de crecimiento y retroalimentación constante. Sin embargo, la ausencia de instancias formales de comunicación con los liderazgos y la falta de claridad en las perspectivas de desarrollo generan una rápida desmotivación. La Generación Z no se desgasta por la carga operativa, sino por la desconexión con la estrategia y la falta de reconocimiento", señala Lesley Warren, head of Research de Buk.
El estudio de Buk analizó el impacto de las distintas políticas de Gestión de Personas en la Felicidad Neta de la Organización (NHS, por sus siglas en inglés). En el caso chileno, el acceso al teletrabajo se consolida como la herramienta de mayor impacto positivo en el bienestar de los trabajadores, incrementando el NHS en +3,29 puntos (el efecto más alto registrado entre Chile, Colombia, Perú y México). A esta medida le siguen la comunicación transparente de los resultados de la empresa (+2,84 puntos) y la cobertura en capacitación continua (+2,70 puntos).
Sin embargo, el estudio expone bajas tasas de adopción de estas prácticas en el mercado local: solo un 20% de las empresas en Chile comunica sus resultados del negocio de forma periódica y apenas el 28% capacita a más del 90% de su dotación.
"Fidelizar a las nuevas generaciones exige evolucionar hacia estructuras con mayor flexibilidad y transparencia. Implementar modalidades de trabajo híbrido, formalizar el feedback y hacer participativo el rumbo del negocio son decisiones clave para detener la fuga de talento joven en el país", concluye Lesley Warren.