En el vibrante tapiz de la animación moderna, "El Libro de la Vida" (The Book of Life, 2014), producida por Guillermo del Toro y dirigida por Jorge R. Gutiérrez, se erige como una obra de arte visual deslumbrante que, sin embargo, trasciende su estética para ofrecer una profunda y conmovedora exploración psicológica de conceptos tan universales como el amor, el destino, el miedo al fracaso y la verdadera valía del heroísmo. Más que una película sobre el Día de Muertos, es un manual ilustrado sobre cómo vivir y morir con autenticidad.
En el universo cinematográfico, pocos directores han forjado un estilo tan distintivo y una galería de personajes tan memorables como Tim Burton. Su estética gótica, sus paisajes surrealistas y su peculiar mezcla de melancolía y encanto han creado un sello inconfundible. Sin embargo, más allá del deleite visual, los personajes de Burton son mucho más que marionetas estrafalarias; son profundas exploraciones psicológicas de la alteridad, la soledad y la búsqueda de pertenencia en un mundo que a menudo rechaza lo diferente.
Halloween, esa noche en que la fantasía se fusiona con la realidad, ofrece una oportunidad única para la expresión creativa. Y para aquellos que celebran el amor, es la excusa perfecta para encarnar la dinámica de las parejas más icónicas de la historia y la cultura popular. Más allá de la simple mímica, elegir un disfraz de pareja es un acto performativo que celebra la conexión, la química y el relato compartido que define a cada dúo.
Cuando hablamos de "terror", la mente suele invocar imágenes de monstruos con garras afiladas, sangre a borbotones y sustos repentinos. Pero existe un subgénero que opera en un plano mucho más insidioso y duradero: el terror psicológico. Este tipo de cine no busca asustar con lo que se ve, sino con lo que se insinúa; no con el impacto visceral, sino con la erosión gradual de la psique del espectador. Sus monstruos habitan en las sombras de la mente humana: la paranoia, la locura, el trauma y la disolución de la realidad.
En la vasta constelación de películas navideñas, "El Extraño Mundo de Jack" (conocida también como "Pesadilla Antes de Navidad") de Tim Burton y Henry Selick, se erige como una anomalía fascinante. A primera vista, es una fantasía gótica animada, un híbrido de horror y alegría festiva. Sin embargo, bajo sus capas de tela de saco, costuras y villancicos macabros, yace una profunda y, a menudo, inadvertida exploración de la espiritualidad humana. Este no es un relato religioso, sino un viaje psicológico hacia la búsqueda de sentido, la identidad y la trascendencia.
En el deslumbrante tríptico de las Huntrix, donde Rumi es el fuego carismático y Zoey es el ancla leal, emerge una figura que, a menudo en silencio, encarna la complejidad psicológica más profunda del grupo: Mira. La idol de pelo azul y mirada penetrante, que en el escenario es la personificación de la disciplina y la coreografía perfecta, esconde tras su fachada un muro emocional que resuena profundamente con la experiencia moderna de la defensa psicológica a través de la distancia.
Este Halloween, mi maratón de terror tiene una parada obligada y, a menudo, sorprendente: Disney Plus. Sí, la plataforma del ratón. Es fácil pensar que solo encontraré brujas cantarinas y fantasmas amigables de Disney Channel, pero la adquisición de estudios como 20th Century Studios (antes Fox) y Searchlight Pictures le ha dado una profundidad oscura a su catálogo que merece un análisis detallado.
La muerte, ese horizonte ineludible de la existencia, no se contempla igual en todos los rincones del planeta. En América Latina, la perspectiva sobre la mortalidad es un tapiz complejo tejido con hilos prehispánicos, fervor católico y una resiliencia social inquebrantable. Más que un tabú, la muerte es a menudo una conversación constante, un familiar que se visita anualmente. Un análisis profundo revela que las miradas latinoamericanas están profundamente influenciadas por la historia, la religión y el entorno social.
Con la neblina del 31 de octubre cerniéndose sobre Santiago, la parrilla de Netflix Chile se transforma en un barómetro preciso de los miedos colectivos y las tendencias globales. El ranking de películas de terror para este mes no solo revela qué títulos están consumiendo los chilenos, sino que también expone un fenómeno cultural más profundo: la consolidación de la "marca" Netflix como un género en sí mismo y la relegación del cine de autor a los rincones del catálogo.
Para la creciente comunidad mexicana y los chilenos que abrazan la vibrante tradición del Día de Muertos, la conmemoración de este reencuentro con los ancestros no se detiene en las fronteras. En Chile, si bien la fecha coincide con la festividad religiosa de Todos los Santos (1 de noviembre), la influencia cultural mexicana ha creado espacios llenos de color, Catrinas y, por supuesto, pan de muerto.