La sentencia es tan simple como demoledora, y resuena en el eco de toda moral humana: "Las personas nacen malvadas o se hacen malvadas." Esta dicotomía, elegantemente lanzada al viento por la pluma de Glinda —la buena bruja, irónicamente, la portadora de la luz—, no es solo el eje dramático de un cuento; es el espejo en el que se fractura nuestra comprensión de la naturaleza humana. Como periodistas, a menudo reportamos los frutos amargos de la maldad, pero es en esta frase donde debemos detener la pluma y mirar hacia las raíces. ¿Es la maldad un código genético, una semilla negra incrustada en el óvulo, destinada a germinar sin importar el clima? ¿O es, por el contrario, una cicatriz, una herida abierta forjada a golpes en el yunque de la experiencia?

Hoy me detengo en una frase que, por su dulzura, revela una de las verdades más poderosas y subestimadas de nuestra interacción: "Tu ternura es un descanso para el mundo." Esta no es una simple cortesía poética; es un diagnóstico profundo de nuestra necesidad colectiva de refugio ante el incesante estruendo de la indiferencia y la eficiencia.

La frase de Elphaba, la Bruja Mala del Oeste antes de serlo, no es un simple diálogo; es la cicatriz de un destino y el manantial de una revolución. En su aparente sencillez, resuena la más profunda de las tensiones humanas: la que existe entre la resignación, ese ancla de plomo que inmoviliza el alma, y la ferocidad del intento, la chispa divina que nos recuerda que estamos vivos.

Hay frases que, envueltas en gasa de purpurina y pronunciadas por labios que parecen sonreír eternamente, resuenan con una gravedad que desarma. La de Glinda, la Bruja Buena, podría parecer inicialmente un simple comentario de camerino de cuento de hadas. Pero detengámonos: "Cumplir tus sueños es raro. Complicado. Hay un precio que hay que pagar. Y cosas que hay que soltar."

Investigación contempló a más de mil seiscientas familias en 2025 y demostró un cambio importante en los hábitos de consumo de las personas: la mayoría prioriza una hidratación de calidad por sobre bebidas procesadas y está adoptando hábitos más orientados al bienestar.

Llega diciembre y con él ese torbellino de compromisos que parece no tener fin. Cierres laborales, actos escolares, compras de regalos, reuniones familiares y balances personales se combinan en una agenda que exige más de lo que muchas veces podemos dar. No es casualidad que, para gran parte de las personas, el fin de año se convierta en una etapa de sobrecarga emocional y cansancio acumulado.

En los últimos años, Chile ha sido testigo de una verdadera revolución silenciosa: la forma en que pagamos está cambiando a una velocidad vertiginosa. Lo que antes implicaba sacar la billetera y contar billetes o buscar una tarjeta, hoy se resume en un simple toque en la pantalla del celular. Este cambio, impulsado principalmente por los Millennials y la Generación Z, refleja mucho más que una preferencia tecnológica; es una transformación cultural en torno al consumo, la confianza digital y la sostenibilidad.

Además de Fixaterra, el equipo ganador, cuatro proyectos de Santiago, Rapa Nui y Collipulli fueron reconocidos por su creatividad, impacto y uso de la tecnología para resolver problemáticas sociales y ambientales.

En el Día Mundial sin Alcohol (15 de noviembre), los hoteles Santiago Marriott y Courtyard Santiago Las Condes presentan una propuesta que celebra el sabor natural con mocktails creativos, frescos y sustentables.

A medida que se acerca diciembre, los días parecen más cortos y las exigencias más largas. Los estudiantes enfrentan el cierre del año académico con exámenes, proyectos y presentaciones que no admiten demora. A eso se suman las actividades sociales, las expectativas familiares y la presión de cumplir metas antes de que termine el calendario. Todo este torbellino tiene un costo que va más allá del cansancio: el corazón también siente el estrés.

Yefry Avilera, Mejor Bartender de Chile 2025, revela cómo evolucionan las experiencias de coctelería en el país, combinando creatividad, identidad local y sostenibilidad.

La icónica marca de juguetes conmemora 80 años de innovación que han marcado a generaciones en Chile y en el mundo, presentando ediciones especiales para coleccionistas.