Si tienes más de 40 años, trabajas duro y cuidas lo que comes, pero tu cintura no baja… no es falta de disciplina. Es tu cuerpo pidiéndote una nueva estrategia.
En la era de la sobreestimulación, el cine y la narrativa visual han dejado de ser un río que fluye plácidamente para convertirse en un océano de fragmentos. El uso de técnicas narrativas no lineales y el montaje frenético no son solo decisiones de estilo; son espejos de una psique moderna que ya no procesa la vida como una secuencia, sino como un colapso de momentos simultáneos.